Comunicación

El desafío de emprender en Comunicación

 ¿Por dónde arrancar?

Acá van cuatro consejos basados en mi propia experiencia de casi cinco años de emprender en comunicación.

1. Trabajar en tu perfil de consultor o consultora

La formación universitaria te da la base, pero no debemos quedarnos solo en eso. Una vez que terminamos la carrera, hay que seguir capacitándose, actualizándose, aún en temas que no vayamos a desarrollar nosotros directamente. Pero para dirigir un proyecto de comunicación, necesitamos conocer todo el universo y sobre todo estar actualizados.

Mi recomendación es: tomar cursos cortos.

2- Formar equipos interdisciplinarios

No trabajar solos es el principal consejo que tengo para darles. Así sea, al principio, resignar parte de nuestra ganancia, poder trabajar con otros nos enriquece, nos fortalece, nos da confianza, y sobre todo da una imagen mucho más profesional al presentarnos ante los clientes.

Armar un equipo sólido de trabajo lleva mucho tiempo, pero a la larga hace la diferencia. Acá el consejo es ESCUCHAR al otro. Escuchar lo que tiene para aportar dentro de lo que sabe. Y establecer de entrada unos límites claros, aunque sean incipientes al principio, de roles y funciones.

Mi recomendación es: asociarse con personas con las que nos llevemos bien y que tangan skills complementarios a los tuyos.

3- Adoptar una metodología de trabajo

Tener rutinas de trabajo es clave para poder trabajar en esto por mucho tiempo. Empezando por el ambiente de trabajo. Hoy es muy común trabajar en nuestras casas, por eso es muy importante (en la medida de lo posible) destinar un espacio específico a la actividad laboral, que podamos diferenciar del resto de la casa.

Pero, además y, sobre todo, crear procesos de trabajo por más chiquitos que sean al principio. Organizar tu día a día, registrar las tareas que hacemos cada día, revisar cada tanto cómo estamos haciendo las cosas, y qué podemos mejorar.

Mi recomendación es: vigilar los horarios de descanso y de corte, para mantener siempre la cabeza fresca.

4- Vivir en beta permanente

Por último, esto es “camino al andar”, así que nada mejor que estar en modo aprendizaje permanente. Crear tus propias “zonas de aprendizaje”, tanto para vos como consultor o consultora, como para tu equipo es clave.

Aprender de los errores, pero también aprender de los aciertos. Eso que hacemos bien, debe convertirse en un proceso, en una rutina que podamos repetir y compartir con nuestro equipo de trabajo.

Mi recomendación es: orden y foco.

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